miércoles, 30 de junio de 2010

Motivos para estar soltero (Extenso)

Mis motivos para estar soltero:

Si no le sirve así, mejor lárguese: No la voy a celar con ninguno, no le voy a reclamar ni a llamarla el día de su cumpleaños, no le voy a regalar nada mensualmente, ni el estúpido día mercadotécnico del Amor y la amistad. No jugaré al amigo secreto, es patético.
No la pienso embarazar; vístase como le dé la gana, córtese el cabello si gusta, no lea, o lea, crea o no en cultos, considérese bruta o inteligente, eso a mí no me afecta. Pero no me pida que baile, ni que frecuente sitios repletos de gente aparentemente feliz. No me exija estupideces, no me voy a cortar el cabello porque usted me lo sugiera, me lo cortaré cuando se me antoje. No intente influir en mis conceptos, ni pretenda que dejaré de hablar de negativismo, a mí no me estorba conversar de cosas deprimentes. Conmigo no será más feliz ni más triste, esos estados de ánimo no dependen de mi persona.
No me pida que compre un teléfono celular, nada más harto que estar pendiente de los minutos. Ay, no tengo minutos… (Léalo con acento burlón).
No crea que cambiará mis pantalones estrechos por unos a la moda, no espere que la invite al mal cine de Estados Unidos. Ni crea que me dejo estafar por un establecimiento que cobra lo que ofrecen al doble y al triple del precio real. Sueña y divaga si busca que no beba Licor. Si lo que necesita es que alimente sus faltas afectivas, pues no le sirvo.
No le diré que está bonita sólo por ganar puntos, o lo considera así por sí misma o se pudre. Empalagoso ni pagándome, pucheros hágale a otro, a mí me habla con la voz suya o no me hable. Sepa cuándo actuar con seriedad y cuándo dar algo de cariño. No se exceda en lo cariñosa, no me agarre la mano sin que antes lo consienta, mienta bien o absténgase, no se calle si algo le molesta, hable, ¿o no aprendió a hablar?
Si es bruta, disimule. Si es fea no me lo recuerde con sus quejas, por favor, no me diga que vaya a ejercitarme con usted. Cero ciclo—vías, cero trotar, cero aeróbicos.
Ponga problema cuando yo cometa un error, no cuando piense que lo cometí.
No fastidie con rodeos, ni indirectas. Ojalá no me presente a sus padres, deje a su mamá en la casa o en el trabajo, yo salgo es con usted, no con ella. Dígale a su papá que no se preocupe por mí, que hijos ni de riesgos deseo crearle en el vientre.
Se soporta a mis amigos o se larga, se aguanta mis ebriedades o no somos amigos, novios o como lo llame. No se preocupe si no le muestro celos, eso no significa que no me interesa. Sin horarios, sin días especiales, así funciono mejor.
No me dé leche, queso o mantequilla. Fríjoles no se le ocurra servirme, lentejas tampoco. No me comprometa moralmente en sus creencias. No se inquiete por mi edad, no se sienta vieja estando joven, no se queje porque está a punto de cumplir años, no me moleste diciendo que le gustaría hacerse una liposucción o un implante de senos, etc.
Irremediablemente, que su vocabulario carezca de jerga callejera. No me critique por prejuicios, atáqueme porque tal vez tenga razón. No me pregunte si estoy estudiando, quiérame por quien soy, independiente de donde estudio. No pertenezca a esa clase de gente obsesionada con el ambiente universitario, no me juzgue, no me clasifique, no me pida que compre el formulario para el examen de la universidad, sepáreme de su vida estudiantil, no me una a ella, no me pida que la lleve o la recoja en la universidad, usted está muy grande para depender de alguien. No dependa de caricias o frases cursis.
Si es infiel, no se llene de remordimientos, no me informe de sus traiciones, o no termine conmigo porque crea que no se lo perdono. No me sugiera que compre esto o aquello. En diciembre no me fastidie con que la acompañe a ver los alumbrados, no me traiga natilla y buñuelos de su casa. No me pregunte que si la quiero o la amo. Si con usted estoy es porque no la detesto. Alimentar su ego no me agrada. No se acueste conmigo como si eso fuera una especie de premio. Su cuerpo no es un regalo para mí. En el coito participamos y disfrutamos ambos, si no opina lo mismo, entonces muérase. No me abra las piernas porque me he portado bien o porque llevamos un año de novios, o porque estoy de cumpleaños. Abra las piernas porque a usted también le gusta.
Diga las cosas concretamente, no use los gestos para comunicarme algo.
No me ponga a prueba para aceptarme, me quiere o no. Sea capaz de contrariarme, no actúe como imbécil, defienda su posición. No controle ni se deje manipular.
No llame porque yo la llamo, y no deje de llamar porque no la he llamado en tres días. Separe una cosa de la otra, no piense que si me llama se está humillando, o demostrando demasiado interés. No juegue, no siga las reglas de la atracción. Estúpido comportamiento: si no me llama, me enojo, si no me invita a salir antes de las ocho después le invento una excusa o me enfado. Si no nota que me cambié el peinado, le inició una pelea. En fin. (Léalo con tono burlón)
Puedo ser su novio, su amante, pero no su razón para vivir, yo no le haré olvidar lo aburrida que es su vida. No me use para ser feliz. Que su vida no gire en torno a alguien. Viva independiente de mí, o de los demás. Tenga amigas, amigos, no es mi labor prohibirle esto o aquello. No discuta por costumbre, pues me cansa. No me interrogue por mis amigas, no las considere un peligro.
Béseme, no se quede sentada esperando, no desista porque eso la haga ver como una mujer fácil. Usted ya sabe que me atrae y besarme no le quita nada. Envíe a la mierda su orgullo de mujer que la detiene tanto a actuar libremente. Por favor, no se aproveche de mi amor por usted, no abuse de su poder, no use su cuerpo para obtener favores o detalles de mi parte.
No mienta, no finja que le gusta leer, conserve su carácter, no se modifique ni me modifique. No convierta al trabajo en una excusa para alejarse, usted sabe que a cualquier hora me encuentra en la casa, con una pequeña excepción de los sábados, pues naturalmente estaré bebiendo licor.
No le tema a la desnudez, no vea su cuerpo con desagrado, no sea tímida. No le importe si tengo auto o moto, no me pregunte acerca de fútbol, no me invite al estadio, no me pregunte sobre mi futuro, use su dinero no dependa del ajeno. No se maquille como mujer de cabaret, no me pida que use perfumes a la moda. No me invite a sus compras, no me incluya en festejos donde no se reparta Licor.
Compre máximo tres cervezas para comenzar a embriagarnos. Odie a los ridículos, discrimine a los demás, no sea condescendiente, no salude a los hipócritas, no sonría por agradar.
No se mire tanto en el espejo, no se tinture el cabello, a menos que si se vea bonita.
No confunda pasión y ganas de penetrarla, con desamor y no exija amor para aceptar una relación sexual. No exija pruebas de amor, ni que se las pidan. No me bese una vez, pero sí más de diez, gracias.
No se comporte como si fuera la más bonita, la más tetona y de mejor trasero.
No soy su papá o su mamá así que, no se ilusione con que le compre ropa, y radicalmente, no espere credenciales con mensajes cursis, o vidrios pintados de corazones y frases como ”nunca cambies”, ”eres genial” en una tarjeta.
Ojalá le guste el humor negro, y la tragedia a modo de chiste.
Reconciliaciones máximo una. Conversar mínimo una hora, muerte a los silencios incómodos y esconda lo excesivamente frívolo, pero tampoco se exceda en la actitud de intelectual, de súper cultural.
No me obligue a comer helado en la calle, ni me ponga en situaciones incómodas.
Incómodo es ir a su casa, pero si sus padres no son tan fastidiosos como la mayoría, pues allá la recojo. Incómodo es ir a bodas, primeras comuniones, bautizos, etc. Si me embriago, me lo disculpa.
¿Usted es de las que como requisito pide que uno se afeite hasta el culo, las piernas, etc?
Le acepto afeitarme por delante, pero con mi culo no se meta, usted no se va a aguantar la picazón, yo sí.
Ni se le ocurra usar un piercing, además la moda ya pasó. Si fuma marihuana no me convide.
Tampoco me agarraré a los puños con un hombre por proteger su honor.
Si me pega en la mejilla sin justificación, pues le devuelvo el golpe con un puño.
“Ni con el pétalo de una rosa”. No lo comparto, si se gana el puño se lo doy.
Si nos encontramos en medio de una balacera, salga corriendo, porque yo no me voy a lanzar sobre usted para protegerla de las balas. Primero mi seguridad.
Si le da frío no le prestaré mi chaqueta o el abrigo, es culpa suya no traer con que arroparse.
No me ponga problema si le menciono a otras mujeres, o si me ve sonriente con alguna.
Si soy amable con usted, con ellas también. De malo no hay nada en ello.

Si busca sentirse protegida, pues salga con un seguro de vida, con un fondo de pensiones, con un chaleco antibalas, con un traje antimotín, etc. No conmigo.

Si su interés es verme como fuente de gastos, pues sepa que uno puede jugar a ser un cajero automático, pero no tienes la clave para sacarme el dinero.
¿Es usted de las que en vacaciones persigue un hombre para no aburrirse?
Si se deja cohibir por las costumbres y las apariencias, mejor no hablemos.