jueves, 22 de julio de 2010

Hasta que la muerte nos separe, Amor.



Antes de besarte no imaginaba que eras tan espectacular, el que te ha creado es un genio; contigo he experimentado siempre las noches y los momentos más alegres, más eufóricas y gratificantes de mi existencia. Mejor que follar.
Te toco y olvido los temores, las quejas, las penurias, la asquerosa monotonía; contigo hablo sin parar, sonrío, río a carcajadas, voy alegre por la Avenida. Y nunca me decepcionas, no hay día que no cambies mi mal humor y termine con ojos brillantes y un cuerpo lleno de satisfacción. Me olvido del asqueroso mundo, pues contigo a mi lado soy feliz. Y hay otras (drogas) que he besado, pero lo que tú me haces vivir, ninguna de ellas lo han logrado. Eres mi preferida, a las demás ni las dejo quedarse ni acercarse, no me molesta que se queden con ellas. Tú vives siempre mojadita y con ganas de que te abran...y no me afecta nada compartirte con mis amigos, con Oscar, más te disfrutamos en pareja.

Conmigo entre mis brazos no hay lugar para caer en sus secas tentaciones, cada semana me aferro más a ti. Y lo mejor es que eres fácil de hallar, sé dónde verte, no te escondes, no huyes, no dices que NO. Siempre dispuesta a complacer, a confortar, a bañarme totalmente con tu húmeda piel. Y aunque poco a poco te alejes cuando voy a los billares, tu atractivo se queda dentro de mí y al regreso continúo besándote y con cada beso me adentro más en un mundo placentero donde las cosas pierden su peso molesto, las luces giran, la gente habla más despacio, todo es menos porquería.

Gracias por existir, LICOR, TE AMO. Me voy a casar contigo hasta que la muerte nos separe y de malas mis papás si no les caes bien.