martes, 3 de agosto de 2010

5 Razones para no comprar un teléfono movil



1. Si a la casa no me llaman, si que menos van a gastar directamente el dinero para hablarme. Por ello no lo compro, pues lo mantendría fuera de servicio o mi celular ya se hubiera suicidado de la depresión de no recibir llamadas.


2. Falta personas con las que me gustaría hablar que tengan uno. Escasez de dinero, porque yo hablo mucho con la persona ala que me gusta llamar y eso conlleva a una deuda bastante grande, además, si la gente que me agrada se encuentra en la casa, ¿para qué llamarlos al celular?
Y casi siempre ocurre o está relacionado, que la persona que usa celular, no es de mi agrado, por lo cual no me interesa hablarle, de inmediato lo pongo en mi lista de “Idiotas sin importancia”.


3. El ruido, la interferencia, la mala señal, la incomodidad, lo intruso que puede llegar a ser un teléfono de esos. En cualquier situación y lugar se encuentra a la persona que, sin desearlo, va a recibir una llamada. En la casa uno se molesta menos, no es tan inoportuno, pero con el celular no hay control. Tal vez estés en el trabajo, en una reunión, orinando, cagando, fornicando, conduciendo, montando en la moto, a punto de suicidarte, a punto de un orgasmo, chupando un seno, con las manos ocupadas y de repente suena una llamada que te interrumpe y te disminuye la emoción, la concentración.
¿Y si no te dejan suicidar en paz y si te encuentras en el momento preciso en que estás a punto de besar a la chica o al chico anhelado?... A dos centímetros de besarse y un ringtone te estropea la ocasión y resulta que es tu mamá para decirte una tontería o es tu novia oficial que te interrumpe el amorío. Y si tu jefe te despide por no apagarlo en las reuniones o por no constertarlo, y qué tal que te andes escondiendo y el Ringtone te delata y te matan los que te persiguían.


4. Me siento muy bien si ese aparato; diferente, casi único, separado del gentío, menos imbécil, menos típico, menos víctima del consumismo, menos preocupado por los minutos que me quedan y los que debo pagar. Vivir sin celular, es como una expresión tácita de rebeldía, de que soy más fuerte e independiente, que no necesito una cosa de esas para sentirme bien, y es que en realidad no me interesa porque mi vida nunca lo ha pedido... viví 20-25 años sin que existieran o fuesen dizque primordiales para la vida cotidiana, sinceramente no creo que ahora sea prioritario.

Bueno, yo acepto que mi punto de vista se basa en una vida que es casi la de un misántropo, amargado, un tipo que no trabaja, que no sale mucho a la calle, que no es popular, etc. Mis amigos, que unicamente son tres, no son de esos que sufran de esa puta manía, de adicción por ese invento. Ellos compraron celular, lo usan, lo utilizan, les sirve según su estilo de vida, pero si yo compro uno, de seguro me voy a la mierda, ya hubiera perdido mi tiempo al comprarlo, pues no le daría utilidad.


5. Menos mal no lo he comprado, pues no me agradaría que me asesinaran por quitarme un puto celular.
Al contrario de servir para una emergencia, provoca los problemas.