jueves, 12 de agosto de 2010

Eres un desagradecido con la vida, Germán.

En casa, la familia dice que soy un desagradecido, que haberme salvado de un disparo en la cabeza (una bala perdida), es un milagro, una bendición (según ellos), y que por ende debería vivir otra vida, pensar de forma más bonita, ser positivo, alegre, un creyente absoluto en Jesucristo, y no un puto amargado, sin expéctativas, perezoso, conformista, que anda desperdiciando, abusando de la salud con la bebida de licor, arriesgando la integridad a las cuatro de la mañana en las calles de Bello, quedándose dormido en las bancas del parque, en las aceras y quién sabrá donde más.

Pero como ese cuento de las "segundas oportunidades" que brinda la vida, no lo considero motivo suficiente o real para que uno cambie o busque el perfecionamiento, la espiritualidad. Así que, pierden el tiempo si intentan que reflexione, que madure, que la improductividad no me posea, que no haga puta mierda.

Lo que menos me interesa es no parecer que tengo defectos, ponerme una máscara, una fachada, dar una apariencia de tipo que progresa. ¿Qué debemos hacer, qué clase de personas ser, para que no nos digan que malgastamos la existencia?
Peronalemente opino que, La vida carece de un propósito específico o ninguno, si te vuelves un empresario millonario o un indigente, eso no significa que naciste para serlo, que FUE EL DESTINO.
Solamente hay libertad, voluntad humana y contingencia; el Destino es una excusa para la mediocridad,cada uno decide su porvenir, su futuro. EL DESTINO es un nombre que usan pues suena más bonito, pero es un sinónimo de ABSURDO. Lo esencial en la vida es: VOLUNTAD, LIBERTAD, ABSURDO, MUERTE.

Uno no se salva de un disparo en la cabeza o de un accidente, etc. Porque hay una mision pendiente, sin llevar a cabo y entonces se nos da una oportunidad para cumplirla. Eso es falso.
Se salvó de morir y punto. No le busque razones o motivos. Se salva para NADA, se vive para NADA, se muere por debilidad.