lunes, 9 de agosto de 2010

Hola, Marrano azul,¿ por qué tenías que volver?

la ceguera mental consiste en ver lo que a la mente se le antoja. Es no mirar a lo lejos y quedarse en el auto-engaño, muy conveniente hasta que, la mirada de otra persona nos aclara el panorama, nos muestra lo que en realidad sucede a nuestro alrededor. Menos mal los ojos de tus amigos ven más allá de una botella de licor, una escultura de una vagina en el municipio de Bello y mi puto ego que me lleva a creer siempre lo incorrecto.
y ahí estaba yo, inmerso en mi egocentrismo, hablando de más, caminando hacia la pared, con los ojos entre el culo, cegado... y luego que escucho lo que no me esperaba, miré hacia arriba y vi su hocico sonriente y ahí se materializa El Marrano azul que sobrevuela mi espacio cuando las situaciones resultan mal, patéticamente mal. Y caígo en la trampa, me distraigo, no la huelo venir, pero por la espalda unas manos sucias me abrazan, me volteo y es la malparida Ramera azul; me habla con su aliento a verga añeja, me dice con prepotencia, ¿Todavía piensa que puede conseguir lo desea? Despierte, idiota. -Yo le respondo: Pues sí, era un asunto que debía descartar, hacer el disparo en la oscuridad.
Lo chistoso del asunto es que los demás saben una verdad muy diferente a la que uno se inventa y cuando se la comunican a uno, sólo queda aceptar con vergüenza, la ignorancia e inocencia.
Pero se agradece que esos ojos delatores estén por ahí para evitarnos peores estrelladas.... Malbrough se fue a la guerra, qué dolor, qué dolor, qué pena... do, re, mi, do, re, fa, el marrano azul viene ya.