miércoles, 20 de abril de 2011

Semana Santa es más bien, "parranda santa"



Los católicos, los que dicen creer en Jesús-Cristo son los peores seguidores que hay. Usan la religión para su conveniencia, incumplen lo que más les convenga, la siguen a la hora de requerir un favor, una ayuda, un milagro, etc. Yo por lo menos acepto que no soy seguidor ni creyente y por eso puedo pensar y actuar como se me dé la gana, no acatar las reglas, vivir a mi modo, pues no infrinjo ninguna ley si no pertenezco a su mundo católico apostólico. En cambio ustedes, los que se llaman cristianos, no respetan ni valoran realmente su Fe. Ni siquiera en la Semana Santa, se dedican es a festejar, a vacacionar, a beber, y mucho más. Y aquéllos que si cambian en esa semana, en especial el jueves y el viernes santo, lo hacen más por costumbre y por miedo que por verdadero respeto y convicción.
Nadie es ni puede llegar a ser un total seguidor de Jesús-Cristo porque lo que dice, pide y exige la Biblia no es posible de realizar en el mundo actual, en el mundo moderno.
Todos se merecen el infierno (ficticio) por vivir su religión de un modo tan falso y facilista.

Mientras crean en Jesús-Cristo únicamente cuando les beneficia y porque en su debilidad necesitan de algo a que aferrarse en este mundo simplemente absurdo y caótico, nunca se ganarán el paraíso prometido ni la vida eterna.
Recuerda que si eres o te consideras Cristiano no debes ni puedes tener sexo prematrimonial, no puedes usar pastillas, condones, ningún tipo de anticonceptivo. No puedes intentar quedar embarazada con fertilización In Vitro. Para la iglesia, para la religión Católica no es bien visto el estudio del Genoma Humano, las investigaciones con células madres y cuanto avance científico que, según la Iglesia, están jugando a ser Dios.
Si eres homosexual no deberías creer en la iglesia, pues para ella eres un pecador.
Si piensas que tu madre, tu abuela o cualquiera que en su casa posee una pintura, una imagen religiosa, una estátua de una mujer con un niño en los brazos es muy creyente, pues te equivocas, ya que, claramente, en la Biblia se indica que eso y muchas más cosas están prohibidas.
Pero ocurre que la gente no lee la Biblia y se ve a sí misma como lo que no son o se hacen los que no saben y omiten las reglas establecidas en el libro que consideran Sagrado, pero que no es lógico ni posible asumir ni obedecer.