miércoles, 1 de junio de 2011

La fe mueve montañas, a buen entendedor, pocas palabras




La fe mueve montañas, pero montañas de incoherentes con los cuales no se gana nada discutiendo.
La fe mueve montañas que sepulta familias enteras, ¿no has visto?
¿Recuerdan lo que pasó en Colombia, en un barrio de Medellín llamado "La Gabriela"?
La mayoría de esas personas se encontraban celebrando primeras comuniones y  sin embargo un alud de tierra los mató.
Eso suena irónico, ¿no creen?
Si te va bien en la vida no es porque tu fe en un dios influya en esa vida que llevas.
Si uno se pone a ver noticias y se da cuenta de cuánto sufrimiento ocurre a diario y estima eso con el hecho de que a todas esas personas que les pasó una tragedia, vivían confiados, llenos de fe en su dios, pero luego se ponen sobre la balanza las dos cuestiones, la conclusión adecuada es reconocer que “la fe” no impide las muertes, los terremotos, las inundaciones, los homicidios, las violaciones, el secuestro, la pobreza, etc.
La gente lleva más de mil años rezando por la paz y ésta no ha llegado.
La fe, es una fe sin resultados, a cada rato se demuestra que nada ni nadie impide que una tragedia nos toque.
Lo que nunca entiendo, es que su fe es ilimitada, inagotable, no se acaba aunque lo más desastroso les haya acontecido; sinceramente, no veo un modo para que dejen de creer en Cristo o cualquier otra locura espiritual.

No se dan cuenta que estamos a merced de la voluntad humana.
si alguien decide robarte y apuñalarte, tu nivel de fe no va a cambiar la intención del ladrón. Este es tan sólo un llano ejemplo.

Recuerda lo que te digo, Cada que te pase algo bueno o algo malo, no se lo atribuyas a Jesús, ni a la fe o a los ángeles.
Un vendedor no vende más sus productos porque su nivel de fe intervenga en las ventas. Rezando no se salva un hijo al que le han disparado, rezando no te liberan del cautiverio; más de cien ejemplos podría darles, pero creo que es suficiente, pues, a buen entendedor, pocas palabras.
Dejen de actuar como ilusos pensando así.