viernes, 22 de julio de 2011

Prohibida venta de cigarrillos al menudeo... políticos idiotas



Aquí va otra estúpida ley que atenta contra el trabajador ambulante. Definitivamente los ciudadanos no deberíamos votar por ninguno de esos políticos de la mierda, ¿por qué les damos empleo?
¿Para que instauren esas leyes? ¿Para qué sirve la prohibición?
Pienso que coartan mi libertad de decidir, de desear comprar un cigarrillo y no diez.
Los que se creen rebeldes y anarquistas deberían dedicarse a averiguar donde viven estos políticos y dañarles la casa, quemarles la casa, romperles las ventanas, no matarlos, no vale la pena, pero si hacerles notar nuestro enojo. Ellos viven muy tranquilos con sus grandes sueldos y diariamente planean cómo quitarle las fuentes de subsistencia, sobrevivencia, de empleo a los pobres.
Yo rara vez escribo sobre política o de apoyar las protestas, pero en esta ocasión si considero muy inútil esa ley.
Si, alego, porque soy un vicioso, me molesta porque tengo amigos que venden cigarrillos al menudeo, si me enojo porque la venta de vicio no terminará nunca, me molesto porque discriminan a los consumidores de alcohol y cigarrillos.
No dije nada cuando prohibieron el consumo de cigarrillos en los establecimientos públicos, en los bares, en los billares, pero no debí callarme.
¿Qué clase de cantina, bar, discoteca, billar es sin cigarrillos?
Un billar sin gente fumando y bebiendo es lo más asqueroso que he visto. No se supone que somos mayores de edad y podemos beber y fumar si se nos da la gana, si nos gusta.
Cómo es posible un bar, por ejemplo, de Metal, de Rock & Roll con cerveza, licor, pero sin la libertad de fumarse un cigarrillo.
Deberíamos exigir respeto ante nuestra elección de cómo matarnos lentamente.
Soy bebedor, soy fumador, soy no creyente, me gusta el aborto, si no te gusta, vayan a comer mierda con sus ridículas estrategias. El que no desea una vida sana, ese es su derecho.
Qué ridiculez, espero ver a todos los consumidores de cigarrillo incumpliendo esta regla tan pendeja.
Arrepiéntanse los que eligieron a la senadora Dilian Francisca Toro, ella es la la cabeza detrás de la prohibición.