miércoles, 5 de octubre de 2011

Carta a mis padres, El árbol de la vida (2011)



¿Pensaste en el dolor que te causaría perderme, luego de haberme dado la vida, verme crecer, tomarme afecto y luego sufrir la muerte de ese hijo que decidiste crear?
¿Y cuando la muerte llegue, cómo quedarás tú, madre, padre?
Lleno de objetos, de vivencias, cada detalle de la infancia, de la juventud, cientos de recuerdos para que sufras la pérdida, la ausencia de ese ser humano que tuviste siempre a tu lado, al que le diste y con el cual compartiste el día a día durante más de diez, veinte, treinta, o más años… y de golpe, de improviso se ha ido, se ha marchado de tu vida, esa existencia tuya que pierde sentido y valor sin el hijo que añoraste al mundo traer.
Todavía no soy padre ni madre, pero supongo, que le brindé felicidad, forma, cohesión a tu existir. Sé que disfrutaste cada pequeño detalle conmigo, cuando aún era un bebé; los balbuceos, bañarme, vestirme, educarme, darme de comer, cocinar, alimentar a tu hijo, los abrazos, los primeros pasos, las preguntas inocentes, las ocurrencias de niño, y todo lo demás que hay entre dos personas que pasan más de quince años juntas.
¿Y ahora qué? ... ¿No te preguntas luego de enterrarme?
Volver a casa, a un hogar que deja de parecer un hogar sin la persona que hacía parte de él.
Ya no me verás en la habitación cuando te asomes, al abrir la puerta, ya no me verás llegar a casa, nunca más escucharás la voz de tu hijo, nunca jamás todas las cosas a las que estabas acostumbrada y que te daban estabilidad, alegría.
Padre, Madre, aunque quisieras, no puedes olvidar, abandonar, suprimir el pasado que experimentamos. así que, inevitablemente, te sentarás a llorar, dormirás mal, la rabia y la confusión te invadirán, pero nada podrás hacer para remediar, para esconder el dolor que te has causado cuando elegiste amar.

 Vuelvo a interrogarte, ¿pensaste en el dolor que te causaría encariñarte, fundamentar tu vida en la paternidad? ¿Valieron la pena los momentos felices que mi vida te dio y ahora atravesar el dolor de verme muerto?