viernes, 8 de junio de 2012

Indiferencia hacia la naturaleza y los los otros animales



Los amaneceres, los ocasos,  esos rayos tibios de sol en las mañanas, pájaros sobre los árboles, cantando en el nido, la naturaleza, el verdor, las vacas, las coloridas flores, lo silvestre, las llanuras o los nevados, estrellas luminosas, los arco iris, la luna, supuestamente romántica... pues nada de esto me satisface ni conmueve ni emociona como por arte de magia.
Si estoy sentado en el parque más hermoso de América o caminando por la orilla del Sena en París, ¿no estoy en mi derecho de sentirme aburrido? ¿Tengo que sentirme feliz frente a un paisaje?
Sinceramente, ¿qué más da que se mueran las jirafas, los elefantes, los hipopótamos, un perro, un gato, un toro, el oso de anteojos... y cada especie de animales en vía de extinción? ¿En qué afecta mi felicidad que se extinga el cóndor de los Andes si su supervivencia no me genera alegrías como si lo hace el licor? ¿Por qué habría de molestarme su Muerte?

Yo no voy a llorar por la muerte de un perro ni por otras especies; tal vez me preocupe la cantidad que haya porque mi alimento proviene de ellos, pero nada más.
Es mejor establecer una relación de utilidad y no sentimental. 

Para defender y para interesarme en sus vidas me queda la especie humana. Esa con la cual puedo compartir cosas, comunicarme, relacionarme coherentemente, etc. 


Escribo lo siguiente porque creo que el cuidado del medio ambiente y el estar en contra el maltrato animal se ha puesto de moda. Es la nueva onda, la tendencia nueva que hay que seguir para no quedarse atrás, para no parecer un retrógrada, un inadaptado, un desalmado... en fin, otro estilo de vida para encajar, para sentirse identificados, en contacto con la naturaleza y los animales... bla, bla, bla.

Yo no maltrato animales, solamente estoy harto de su obsesión con las demás especies, cansado de sus contínuas protestas, hastiado de su típico discurso anti-taurino y su siempre alegría cuando un ser humano es atacado, herido o muerto en específicas situaciones. (Toreo, corralejas, etc).