miércoles, 1 de agosto de 2012

Se acerca septiembre, el mes del amor y la amistad, pues conmigo no cuenten para esa estupidez




Y justo cuando creí tener los ánimos y las ganas requeridas para hablar con una mujer y verme envuelto en esas fastidiosas situaciones donde por conveniencia debo actuar bien, tratar con meloserías a la mujer, darle abrazos, besos en la mejilla, en el cuello, decirle palabras tiernas y lo más típicas y estereotipadas que haya, hacer constantemente llamadas para denotar un interés en realidad inexistente y en general, cuando supuse que estaba dispuesto a fingir cariño y así engañar a una nueva mujer del mundo, resulta que por suerte, recordé que se acerca septiembre, el mes en que en Colombia se celebra el día de “El Amor y la Amistad”, entonces de inmediato, paré en seco cualquier posible entusiasmo que me llevara a cometer semejante error de relacionarme con alguien física o sentimentalmente en estos días tan cercanos al exigente y patético mes de septiembre … ¡Gracias, memoria mía por salvarme de ello!
Ni por el putas, ni loco, ni que yo fuera millonario o un tipo normal para caer en la trampa de obsequiar peluches, ositos de peluche, dulces, flores, chocolates, cenas románticas, tarjetas con mensajes cursis, relojes, collares, anillos, etc.
Yo carezco de dulzura, soy detallista, pero para ver los errores, para recordar las faltas, para exponer las porquerías de la gente y las mías.
Yo no voy a estresarme por falta de plata, de originalidad y de ternura necesarias para satisfacer a otra persona, en especial del género femenino.


Yo le veo más problemas que beneficios a un noviazgo. Me he dado cuenta de que no soy envidioso. Y creo que mucha gente anhela tener novio o novia por envidia, es decir, desean esa aparente felicidad que ven en las demás parejas y luego piensan que en compañía de otro, igualmente se sentirán felices, plenos, satisfechos, bien, problema de ustedes, pero eso no es lo que opino respecto a ese tema.
 
Conmigo no cuenten para celebrar el dia del amor y la amistad, así no le doy oportunidades al Marrano azul de aparecer.