domingo, 12 de agosto de 2018

Muerte por asociación


A las personas les fascina cometer el error de asociar, de recordar situaciones y vivencias según el lugar, y eso no es malo ni extraño; el problema es siempre asociar, relacionar con algo y dejar que la conexión suceda e incluso buscarla a propósito.

La asociación de lugares con sucesos del pasado no sirve, es nociva, estanca el pensamiento. Si por ejemplo pasa esto: cada vez que salgo al parque de Bello debo cruzar un puente y cerca de de allí quedaba una mesa y unas sillas rústicas, de madera. En dicha parte he tenido conversaciones y encuentros con amigos y con mujeres, que si cometo el error de asociar, entonces los recordaría siempre que caminara en dirección al parque. Pero, sinceramente, no pienso en esas personas y eventos cada que camino por ahí. Sería nocivo, pues asociar de este modo lleva al estancamiento mental.

Hay que omitir el pasado, dejarlo allá, no traerlo al presente. Ni siquiera cuando un lugar, supuestamente, nos haga recordar situaciones y personas. Es una cadena, un círculo vicioso.
El resto de la vida seguiré cruzando el puente, así que, sería muy estúpido siempre pensar en alguien o en algo que ya no existe, solo por caminar en los espacios obligados de ruta.
No se debe pensar y recordar las mismas cosas por culpa de los lugares que recorremos, que visitamos. Es volver continuamente al pasado.
¿Y qué tal si cada que caminas por un lugar recuerdas algo y te pones triste o enojado?
Se debe eliminar esa conexión, esa asociación. Y seguro, es mucho peor si todo tu vecindario te trae recuerdos, si asocias todo alrededor con tu pasado.
No habría escapatoria. Qué harto vivir haciendo relaciones con cada esquina, con cada tienda, bar, calle, los olores, etc.

E imagina el infierno si permites que la música te traiga siempre recuerdos específicos. Incluso si es agradable la asociación, es un error.
Lo que no es útil, se olvida, se elimina, se descarta.

Fragmento de la novela "El Hombre sin sueños".