miércoles, 1 de diciembre de 2010

!Odio la navidad y esta ya empezó!




La estupidez en masas ha comenzado con estallidos y pólvora. Al carajo con su felicidad ilógica por la llegada de un puto mes repleto de ruido, colorido, exigencias y costumbrismos,
 No me agrada este mes, primero, porque desperdician el dinero en polvora, en luces de colores, en adornos navideños.
-Segundo, porque le encienden velas a una virgen violada por Jesús, lea aquí:
http://lavidaabsurda.blogspot.com/2010/11/maria-la-madre-de-jesus-pero.html
-Tercero, porque los hipócritas, los vecinos, los mentirosos de repente se vuelven amables y eso es una falsedad muy obvia y momentánea.
-cuarto, porque el bullicio aumenta y esa música decembrina-popular es asquerosa, pero todos se la soportan o les parece bien oirla mientras hacen una sopa al aire libre y con leña, ¿acaso vivimos en una época sin electricidad y sin ollas a presión?

-Quinto, porque se malgasta el dinero, porque la gente no paga sus deudas y sin embargo, más se endeuda, solicita otros créditos, se mete en deudas por encajar, por cumplir requisitos sociales-comerciales y luego sufren el resto del año nuevo por mala pagas.

-Sexto, porque me da la puta gana molestarme e incomodarme por estos días.
séptimo, porque para mí, nada se modifica, la misma situación, pero con más aglomeración de gente, más ruido e individuos hipnotizados por las costumbres que me miran como a un bicho raro.
No celebro las primeras comuniones, mucho menos las confirmaciones o matrimonios. No salgo a ver alumbrados en la avenida del río Medellín ni me monto a una chiva a recorrer la ciudad para ver bombillas de colores juntas, simulando formas. No caigo víctima del comercio, prefiero no comprar nada en este mes; no me van a estafar por cumplir requisitos, yo ni nadie necesita comprar y estrenar ropa el 7, 8, 15, 24, 25, 31 de diciembre. En casa no ponen árbol de navidad, nunca han puesto un asqueroso pesebre ni reyes magos. !Gracias, gracias!...
Si de licor se trata, cada sábado del año bebí, no me falta diciembre como una excusa o un permiso para embriagarme.
No como Natilla ni buñuelos, no pierda su tiempo regalándome eso.
Aguinaldos no doy ni me obsequian.
Menos mal, yo no recibo visitas de familiares en estas épocas y únicamente voy donde mis tías y mis abuelas una sola vez en este mes y máximo 6 veces visito a la familia en el año.
Qué asco uno con hijos y por ello vivir la obligación de comprarle un regalo, qué alegría que yo no debo cumplirle esas fantasías, no me amargo la la navidad trabajando como mula para no decepcionarlo.
Las cosas que ustedes festejan, yo no las disfruto, las emociones que ustedes sienten en diciembre, no las comparto ni las comprendo. Mejor aléjense de mi con sus actitudes fastidosas.