jueves, 29 de abril de 2010

positivismo improductivo




— Lo malo que sucede, iba a suceder, y el hecho de que uno piense positivamente lo contrario, eso no lo evita.

— Cada suceso lleva consigo un sinnúmero de motivos por los cuales se manifiesta. No es accidental lo que acontece, lo podrá parecer, pero no es obra del “Destino”.

Por ejemplo, ¿qué diferencia se produce si te pones a pensar positivamente respecto a un resultado, a un examen de vital importancia? ¿Qué ganas con pensar?: Voy a ganar, no voy a salir positivo en la prueba de VIH… etc.

Tu pensamiento positivo o negativo, no es capaz de modificar las decisiones ajenas, las decisiones ya tomadas por alguien más, no cambia lo merecido, lo buscado, lo in—evitable. Pensar que no tienes una enfermedad no la quita de tu cuerpo mágicamente; el SIDA que ya contrajiste.

— Mientras te empecinas con eso de: “Voy a ganar la evaluación”, “me van a dar el empleo”, “mi mamá no se va a morir”, tengo fe en dios, etc. Pues, ocurre que los resultados ya habían sido escritos, decididos; si uno está enfermo, pensar positivamente que no, eso no cambia la situación.

Lo malo ya ha pasado, pero no lo sabías; Los infructíferos pensamientos positivos no mejoraron nada. así que, basta de pensar y actúa.

martes, 20 de abril de 2010

Henry Miller-Trópico de Cáncer



Tengo un hueso en la picha de quince centímetros. Voy a alisarte todas las arrugas del coño, Tania, hinchado de semen. Te voy a enviar a casa con tu
Sylvester con dolor en el vientre y la matriz vuelta del revés. ¡Tu Sylvester! Sí, él sabe encender un fuego, pero yo sé inflamar un coño. . Disparo dardos ardientes a tus entrañas, Tania, te pongo los ovarios incandescentes. ¿Está un poco celoso tu Sylvester ahora? Siente algo, ¿verdad? Siente los rastros de mi enorme picha. He dejado un poco más anchas las orillas. He alisado las arrugas. Después de mí, puedes recibir garañones, toros, carneros, ánades, san bernardos. Puedes embutirte el recto con sapos, murciélagos, lagartos. Puedes cagar arpegios, si te apetece, o templar una cítara a través de tu ombligo. Te estoy jodiendo, Tania, para que permanezcas jodida. Y si tienes miedo a que te jodan en público, te joderé en privado. Te arrancaré algunos pelos del coño y los pegaré a la barbilla de Boris. Te morderé el clítoris y escupiré dos monedas de un franco...

lunes, 19 de abril de 2010

"El Hombre Coherente"




- Lo que yo no me explico bien, es la inseguridad que las posee a la hora de abortar. La idea principal es no ser madres, pero no son consecuentes y el feto se desarrolla y nace. Indeseado en principio, pero amado después. De mal gusto es aquella mujer que sin planearlo es desgraciada con semen y continúa adelante con esa cosa que no planeó. Por ello, es que admiro a las que sí abortan, cuantas veces se necesite. Excederse en la natalidad es antisocial.
¿Recuerdan las épocas de antaño, cuando las familias constaban hasta de diez o trece miembros? Qué locura es esa de preñar a una pobre mujer más de seis veces. ¿Qué comía el último al que le servían? En esos tiempos era medio posible que no aguantasen hambre... pero, ¿AHORA?
Los que carecen de amor propio tienen hijos para engañarse, Se destruyen a ellas mismas para luego convertirse en madres. Trece hijos con diarrea y un solo baño disponible.
Los años, me darán la Razón. Lo amas porque todavía es un niño y se deja moldear, pero espere que crezca y se enterarán en qué clase de lío se metieron al no abortar.

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“Lo mejor que he hecho en mi vida es no fecundar un óvulo o fecundarlo, pero luego matarlo”

Hubo una época en la que me dediqué a ayudar a las mujeres en su mayor desgracia, pero la gran mayoría no lo comprendió; se dejaron cegar por los instintos paternos y me denunciaron con la Policía; afortunadamente logré huir de sus garras morales y continuar mi trabajo benéfico.
En mi gran gentileza murieron varias mujeres, aquéllas que más tardaron en corregir el error; otras se salvaron, vivieron, pero afortunadamente, sus hijos no.
Ya se deben ir haciéndose a la idea de qué clase de favor le ofrecí a La Sociedad.
Demasiados cometen el Error de no repudiar a las mujeres embarazadas, de cederles el asiento, de tratarlas bien, de darles privilegios, de apoyarlas.
sé que inevitablemente también nací de una ilusa que creía cometer una obra maravillosa al no destruirme, pero qué importa eso ahora...
Todo es culpa de ese adiestramiento que predispone un rol maternal como algo merecedor de respeto… ¡Qué Locura!...
...Cada foto, un recuerdo para la Historia, evidencias de mi yo real... retratos de sus muertes tempranas. Rodaron sobre sí mismos, cayeron, se tropezaron, sangraron, y leves lamentos resonaron en mis oídos;quedé entusiasmado por el sonido de la pólvora. Saqué del bolsillo del pantalón la navaja, me acerqué a una niña, levanté su cuello y le corté la garganta, después hice lo mismo con los dos restantes.
Esa niña que maté iba ser bonita cuando grande, pero, ¿qué importa eso?
Escapé de allí con suma facilidad, pues nadie vigilaba a los niños.

Que sea cobarde les conviene



"Cobarde"
Soy un cobarde, un irresoluto, pero es un defecto que conviene, pues sin esa cobardía, sin el miedo de ir a parar a la cárcel, o asesinado por venganza,entonces muchos individuos detestables hubieran recibido su merecida cantidad de puñaladas. Soy un cobarde porque nunca llevo a cabo lo que imagino. Nunca gasolina en tu cuerpo y luego un fósforo, jamás una mujer encerrada, amordazada y más tarde torturada. Nunca cigarrillos apagados en sus pechos, agujas clavadas en sus heridas, jamás agua hirviendo en sus ojos, un martillazo en los dedos de los pies, en las rodillas, nunca una bolsa en su cabeza y asfixiarla... en fin, qué bueno para ellos que sea un cobarde.
Cobarde que no dice lo que en realidad siente, asco, fastidio; no digas la verdad, sé el cobarde que dice mentiras. Miedoso que no va a la cárcel, cobarde que sin enemigos vive, pues a nadie enfrenta, a nadie insulta, a cada imbécil disculpa su estupidez.

domingo, 18 de abril de 2010

No soy un Animal de circo






















Animales de feria

¿Acaso somos animales amaestrados? Nos enseñaron a actuar por una bonificación, tal cual un animal de circo. Las maravillas, las buenas acciones que la gente realiza es por su alimento y no porque ellos sean maravillosos, bondadosos, caritativos, amables.
Su mentira se derrumba después de conseguir lo esperado, o al fracasar, sale a la luz lo que en el fondo eran, unas personas malas y no lo que aparentaban con tal de ganar, de recibir su premio.

El elefante, el animal adiestrado, por sí mismo no le interesarían llevar a cabo las acrobacias.
Para el animal, para el conquistador de mujeres, para el trabajador, para todos, sus acciones son una obligación, una necesidad, no actúan por un gusto individual, actúan motivados por la galleta que su jefe, la mujer o dueño le dará tras cumplido el espectáculo.
La búsqueda de la recompensa, la desgraciada recompensa, que excusa nuestras acciones de porquería.
La persona usa el engaño, acepta las humillaciones, finge ser paciente, cordial, se degrada personalmente, etc. Por algo que espera recibir o merecer de los demás.
No hemos evolucionado, todavía somos animales de circo que por una compensación satisface a su dueño, a las mujeres, a su Rey. Por la ganancia alegramos al otro con una acrobacia, con una maroma.
Una acrobacia, es todo aquello que por ti mismo no harías, que lo haces para complacer a alguien de quien deseas algo a cambio. Se incluye como premio a tu acrobacia, el dinero recibido, lo que te dicen amablemente, los halagos que engrandecen tu ego, tu vanidad, recibir un abrazo, un “Gracias”, un beso, una caricia, alimentación, licor, vicio en general.
Entonces, el Hombre admirable, es aquel que pueda liberarse de esas cadenas, que rompa el círculo “Dar por Recibir, Recibir porque dio”. ¿Cómo anular la retribución y desarrollar las acciones sin verse por extensión compensado en el futuro?

Lemas y frases para la vida

Frases por las cuales se aprecia o se detesta a Germán Ortiz.
Para lo único que sirve conocer gente nueva, es para darme más motivos para emborracharme.
Siempre sé amable o hipócrita con todos, conserva las relaciones en buenos términos, pues nunca se sabe cuando alguien te será útil.
No pelees con los vecinos ni con los conocidos, pues algún día necesitarás una ayuda, un favor de ellos... en resumen no se crea autosuficiente.
Hay que desengañarse de la vida, porque mientras más desencantado se esté, más coherente es uno.
No se torture con preguntas como estas: ¿Hay dinero para otra botella?
¿ya no me quiere?
¿Ya no le gusto?
¿Queda licor, cerveza?
¿No tiene un preservativo?
¿Estoy gorda?
¿Me veo muy vieja?
¿Me eres infiel?
¿Tengo mal aliento?

No confunda el deseo y lujuria como un signo de falta de amor.
El himen debería quedar en la planta del pie, así perderíamos la virginidad en los primeros pasos y el sexo no estaría relacionado con miedos, tabúes ni dolor… etcétera.
No desprecie a las prostitutas: ellas hacen de frente lo que mis padres en privado.
No compre cosas inútiles, no compre amigos que no lo benefician ni en lo más mínimo.
En la vida es necesario un vicio, una adicción.
Lo peor es que esa mujer es virgen y lo dice con orgullo… tan similar a decir “a mi no me gusta leer ” y decirlo con orgullo.
Lo que el mundo menos necesita es un hijo mío o tuyo.
El mar es el inodoro del mundo y la gente viaja para meterse ahí.
Desde que preparé morcilla perdí el interés por el sexo anal.
Siempre digo más de lo apropiado, a veces debería callarme.
Ser sincero siempre resulta en tu contra, miente con ganas.
Sea mentiroso, pero que solo lo sepa usted y no la víctima de sus engaños.

Mujer, abra las piernas y folle si está dispuesta a abortar, de lo contrario no folle para convertirse en madre por descuido.
Si eres una tonta, pero bonita, no lo disimule, es obvio que eres una bruta, no olvide que le hablo porque me interesa físicamente, nada más.

Si es perra, puta, no se haga la sana, la mojigata; sea sincera con sus deseos carnales, muéstreme lo fácil que es acostarse con usted.

Conviértete en el centro de atención, suicídate o enférmate de algo grave para que te vayan a ver en tu desgracia.

Qué asco una castrada mental.

Hubo un instante en que verla gemir fue una total pendejada. La música y los afiches de “Metallica” en la pared, me distrajeron.
Ojalá me emborrachara para tocarla, sólo así no permanecería esa imagen como algo tan real... o sí real, pero aceptable; eso es lo que el alcohol produce. Convertir lo malo en algo soportable.
Tras desnudar la mujer, es conveniente ser tierno, alegrar su sentido auditivo, impedir que reconozca su objetividad pudorosa.

No tengo que embarazar a las mujeres para sentirme realizado o más hombre.

Tanto que rezaron y el niño desaparecido, ya estaba muerto hace días… todo fue una pérdida de tiempo en la fe.
Aprende a perder y a no enceguecerte con los triunfos.
Asesina a tu hija antes de los quince años o edúcala para que no le interese esa pendejada de celebración..
Si quiere sentirse segura, entonces sea novia de un chaleco anti—balas, de un casco, de un seguro de vida.
Me das asco, crees más en dios,el cuál ni te responde, pero no confías en mí que estoy aquí a tu lado en realidad.

Si la fe mueve montañas, ya sé de quien es la culpa de que murieran tantos en el terremoto.

prólogo de El Hombre Coherente




Fragmento del Monólogo "El Hombre coherente"
Fantasías

Conté los niños y supe que tan sólo iba a matar seis de nueve con el revólver. El resto tocará matarlos con el puñal. Me acerqué silenciosamente a ellos y a ellas; alegremente se ensuciaban los niños en la arena, las niñas peinaban y vestían sus muertas muñecas, pero en sus ridículas cabezas de energúmenas, los pedazos de plástico vivían y conversaban con ellas.
Los saludé y se asustaron porque mi voz es ronca. No teman—les dije: Acérquense, agregué y se acercaron. Les mostré la cámara fotográfica y les sugerí que posaran para una linda foto. Es para una revista infantil. Van a salir en la portada—dije, y sus sonrisas mostraron.
Miraron mi agradable rostro, los ojos que inspiran confianza; bueno, por lo menos la genética me dio un rostro con el que engaño al mundo entero. Vieron fijamente mis ojos claros, la piel sin cicatrices, la tez blanca y dejaron de sentirse amenazados.
Se sentaron juntos los niños y las niñas. Mientras preparaba el flash ellos hacían muecas, gestos supuestamente graciosos, se empujaban entre ellos de un lado a otro del tronco donde se sentaron. ¡Quietos! –Dije. Se acomodaron inmediatamente, de menor a mayor, por altura, así como les enseñan en la escuela.
Escuela que mañana va a estar de luto y mamás histéricas… tal vez los observe con el telescopio o vaya a sus funerales...
Pensé—Esta va a ser su última sonrisa, montón de mocosos—antes de tomar la fotografía. Luego disparé, aproveché que el flash los cegó; disparo tras disparo, tomé más fotos, cada foto, un fogonazo de mi Revólver calibre 38 que destrozaba sus endebles cuerpos en desarrollo. Vi la sangre manchar sus camisas, los vi caer con una expresión en el rostro de quien no entiende lo que le ha sucedido… un absurdo cuestionamiento: ¿por qué me ha sucedido esto?
Los pájaros de sus nidos huyeron, los latidos de corazones se detuvieron… los tres que todavía vivían se quedaron pasmados, con las manos cubriéndose las cabezas, sin llorar, sorprendidos por el impacto. Cambié de arma y los apuñalé...