miércoles, 12 de septiembre de 2012

Yo no quiero tener un millón amigos... ni loco.




¿Yo quiero tener un millón de amigos?... ni que estuviera loco. 
¿Pero para qué tantos pendejos a tu lado hablando contigo de sus traumas, problemas y necesidades?
La gente estorba y además, con la amistad lo que realmente buscan es manipularte, sacar provecho de ti.
Yo no quiero amigos con problemas a los cuales se supone tengo que ayudar o peor, escuchar.
Yo intento siempre, nunca pedirles ayuda ni favores a nadie, así no estoy en deuda ni pueden chantajearme.

No me gusta realizar fiestas porque qué pereza un montón de gente en la casa bebiendo, comiendo de gratis.

Antes de querer mi amistad, primero, no olviden que contarme tus tristezas, no resuelve nada, ni siquiera con la excusa típica de que “te tranquiliza por lo menos ser escuchado”.

Segundo, únicamente seré tu amigo en situaciones agradables, vete a llorar a otro lado, en otro hombro.
Tercero, huye de los amigos que te piden dinero prestado o que pretenden usar tus cosas de gratis, recibir cosas sin pagar, pues suponen que la amistad consiste en eso, en siempre colaborar, lo que realmente es abusar.
Yo a lo máximo soporto amigos productivos, que ayuden económicamente con las causas, que no todo lo reciban regalado.
Cuarto, como amigo prometo evitarte esas escenas cursis patéticas, llenas de auto-estima baja.
Quinto, la amistad si tiene precio y es sumamente reemplazable, efímera y sobrevalorada.
Sexto, como amigo, yo dudo mucho que te vaya a mejorar la vida con mi presencia.
Como amigo no cometas el error de invitarme a fiestas, a celebraciones típicas, patrias, decembrinas, matrimonios, bautizos, paseos al monte, paseos a acampar, a fuentes de agua, dícese charcos, ríos, quebradas, mar, océano, laguna, etc.
Por supuesto que tengo amigos, pero no son pacientes ni tolerantes con los idiotas que en los alrededores de los lugares de reunión hay en abundancia.
Séptimo, no te creas esa mentira de que el sexo afectaría la relación de amigos. El sexo no modifica mis ideas, mis prioridades, ni la manera en que seguiré tratándote. Incluso, el sexo entre amigos es mejor. Ya que después la gente se ponga con cambios de actitud, es otra cosa.
Octavo, yo no quiero amigos que vea más de tres veces por semana. Poco a poco no habrá nada nuevo de que conversar y de su existencia me voy a hartar.
noveno, por supuesto que es bueno tener alguien con quien conversar, pero es que muchos confunden la amistad con paños de lágrimas, con la incondicionalidad,  como una aparente solución a sus putos traumas.