jueves, 28 de abril de 2011

Nadie es eterno en el mundo, mi entierro


Lo único divertido de ir o cuando pienso en mi funeral es que imagino a un montón de entrometidos, los supuestos amigos de mi madre y de mi padre, los vecinos comunes y corrientes asistiendo al entierro tanto por curiosidad y morbo como por dar la falsa apariencia de que les duele o importa mi muerte o para fingir demostraciones de amistad frente a mis padres o mi putrefacto cuerpo. En fin, la cuestión es que, si es mi funeral me gustaría que durante el proceso de velación, el viaje a enterrarme, y demás, se escuchase la música que siempre me agradó, el Metal. E imagino la incomodidad y el desagrado de esas personas al tener que soportar a mis amigos de pelo largo, con rostros pálidos, vestidos de negro, fumando, bebiendo, y Rock & Roll mientras me meten a un hueco y luego lo cubren con tierra.
Qué bien suena esa idea de verlos a todos fastidiados y hartos de esa situación, pero permaneciendo ahí por voyerismo, por las apariencias. Preguntándose— ¿Qué clase de entierro es este?... ni siquiera hubo misa, dónde están las flores, en vez de tinto hay licor, me dijeron que después del entierro no iban a rezar la novena porque el Germán no creía en esas cosas. Tengo ganas de irme, ¿Nos vamos?, -No podemos, qué va pensar doña Martha y don Oscar… esa música no me la soporto más. Un entierro debe ser con música de Vicente Fernández o algo así… aquí no van a poner “Nadie es eterno en el mundo” de Darío Gómez, qué horror.
Pero lo más seguro es que muy pocas personas vayan a esa cosa llamada mi entierro, lastimosamente no sucederá.

Vida extraterrestre, ¿para qué carajo pensar en eso?




¿Para qué preocuparse por la supuesta existencia de seres extraterrestres en nuestro planeta?
Si su existencia es algo verídico y nos han visitado o viven entre nosotros, eso no cambia el hecho de que continuamos nuestra vida tan humana como siempre, su presencia, si es real, pues no se manifiesta, no se siente, no ha sucedido ningún cambio significativo, nada extraordinario. De qué sirve, para qué pensar en seres extraterrestres si la humanidad no se transforma ni se ve afectada por ellos.
  Implica, da lo mismo que no fueran reales o sí estuvieran aquí.
¿Qué importa ver sus naves en el firmamento, cuál es el peso sustancial de eso?
Yo veo Helicópteros a toda hora cruzando por la casa, veo, escucho los aviones salieno o regresando al aeropuerto, y eso no modifica en nada mi día, nuestra vida.

Los seguidores de los UFO u OVNIS le dan demasiada importancia. Creo que mientras no intervengan ni se inmiscuyan en la cotidianidad de la raza humana, su existir, me importa puta mierda. Si no nos invaden ni se comunican con nosotros, no me interesa pensar en ellos.
En caso que de fuera un extraterrestre, yo no viajaría semejantes distancias para llegar al planeta tierra y luego, y sólo quedarme mirando el panorama, moviendo la nave de un lado hacia otro y luego irme del campo visual; sinceramente, qué pérdida de tiempo.
Si existen los alienígenas y nos han estado visitando durante siglos, pero eso no ha empeorado ni mejorado a la gente, entonces me parece que son unos imbéciles, que pierden el tiempo mirándonos y nada más.

¿Después de aterrizar la nave, sale de ésta y qué se pone a hacer, dónde almuerza, donde caga un alienígena?

La pregunta y la cuestión esencial, no es si existen o no existen, la pregunta es, ¿Para qué han venido si no se inmiscuyen en nuestros asuntos?
Qué estupidez, qué desperdicio, qué insustancial.
Lo que no sirve estorba, pero es que ni estorban porque no notamos su supuesta presencia, lo cual, en resumidas cuentas, le resta toda importancia al hecho de que estén aquí o que nos visiten en naves espaciales.

miércoles, 20 de abril de 2011

Semana Santa es más bien, "parranda santa"



Los católicos, los que dicen creer en Jesús-Cristo son los peores seguidores que hay. Usan la religión para su conveniencia, incumplen lo que más les convenga, la siguen a la hora de requerir un favor, una ayuda, un milagro, etc. Yo por lo menos acepto que no soy seguidor ni creyente y por eso puedo pensar y actuar como se me dé la gana, no acatar las reglas, vivir a mi modo, pues no infrinjo ninguna ley si no pertenezco a su mundo católico apostólico. En cambio ustedes, los que se llaman cristianos, no respetan ni valoran realmente su Fe. Ni siquiera en la Semana Santa, se dedican es a festejar, a vacacionar, a beber, y mucho más. Y aquéllos que si cambian en esa semana, en especial el jueves y el viernes santo, lo hacen más por costumbre y por miedo que por verdadero respeto y convicción.
Nadie es ni puede llegar a ser un total seguidor de Jesús-Cristo porque lo que dice, pide y exige la Biblia no es posible de realizar en el mundo actual, en el mundo moderno.
Todos se merecen el infierno (ficticio) por vivir su religión de un modo tan falso y facilista.

Mientras crean en Jesús-Cristo únicamente cuando les beneficia y porque en su debilidad necesitan de algo a que aferrarse en este mundo simplemente absurdo y caótico, nunca se ganarán el paraíso prometido ni la vida eterna.
Recuerda que si eres o te consideras Cristiano no debes ni puedes tener sexo prematrimonial, no puedes usar pastillas, condones, ningún tipo de anticonceptivo. No puedes intentar quedar embarazada con fertilización In Vitro. Para la iglesia, para la religión Católica no es bien visto el estudio del Genoma Humano, las investigaciones con células madres y cuanto avance científico que, según la Iglesia, están jugando a ser Dios.
Si eres homosexual no deberías creer en la iglesia, pues para ella eres un pecador.
Si piensas que tu madre, tu abuela o cualquiera que en su casa posee una pintura, una imagen religiosa, una estátua de una mujer con un niño en los brazos es muy creyente, pues te equivocas, ya que, claramente, en la Biblia se indica que eso y muchas más cosas están prohibidas.
Pero ocurre que la gente no lee la Biblia y se ve a sí misma como lo que no son o se hacen los que no saben y omiten las reglas establecidas en el libro que consideran Sagrado, pero que no es lógico ni posible asumir ni obedecer.

sábado, 2 de abril de 2011

Piensas que la felicidad no existe... te equivocas



Pero por supuesto que si existe la felicidad, tan solo hay que saber buscarla en el lugar correcto. La felicidad viene dosificada, para uso personal o grupal, la felicidad viene en el interior de una botella, huele y sabe a licor. Crees que la felicidad no existe porque no has consumido droga: Heroína, éxtasis, marihuana, vicodin, prozac, anfetaminas, pegante, bazuco, etc.
Deja de dar vueltas por la vida buscando lo que se encuentra en una Licorera, en una dosis de verdadera felicidad al alcance de tu mano.
eres un imbécil si la droga o el licor te llevaron a tener problemas, a la tristeza, a la depresión, etc.
los idiotas de esa clase hacen quedar mal a lo mejor del mundo... no estar SOBRIO.
Detesto al drogadicto que acaba robando, matando, endeudándose, con peleas familiares, con discusiones con las personas que lo aman.
Qué imbécil el consumidor de drogas que pierde por culpa de no saber controlar su vicio sus bienes, el que vende sus objetos de valor, el que pierde su empleo, la casa, los amigos, la novia, la esposa, los hijos, la dignidad, el autoestima, la moral, etc.
Por su desorden e indisciplina los sobrios, los Gobiernos, las familias, la sociedad piensa que la droga es nociva y lo peor del mundo.