jueves, 11 de abril de 2013

No me interesa ser papá





No me interesa saber qué se siente querer a alguien de la manera que se quiere a un hijo.

No me interesa la paternidad ni cuidar, proteger, amar a alguien más aparte de mí.

No me interesa trabajar, para él o para ella, mucho menos, cansarme, sufrir para darle lo mejor.

No me interesan los anhelos que mis padres tienen respecto a ese asunto; en abuelos no los voy a convertir yo.

No me interesa crear un hijo, pues no tengo empleo fijo, es decir, dinero estabilidad y tampoco quiero que mis padres me ayuden con eso que ha nacido.

No me interesa abrazar, mecer, proteger, educar, consentir, dar afecto, ni cambiar mi vida por otro.

No me interesa comprar ropa para bebés, ni zapatos diminutos, cunas ni nada parecido.

No me interesa que alguien me ame incondicionalmente (Ese sentimiento de incondicionalidad es falso).

No me interesa bautizar a nadie, mucho menos asistir a su hipotética primera comunión, graduación, matrimonio, etc.

No me interesa ser débil, dependiente afectivo, manipulable, sensiblero ni sufrir por otra existencia.

No me interesa ser como la gran mayoría, es decir, padres comunes y corrientes.

No me interesa recibir visitas de familiares ni de los vecinos yendo a casa a ver al bebé y verlos comportarse como idiotas frente a la criatura.

En resumidas cuentas, pediré que me hagan la vasectomía y ojala funcione...